OBRAS DE ARTE

El Arte, una Industria Cultural y Creativa que pugna por liberar su potencial en Europa en la era digital

ARTE

La Vicepresidencia Verde del Gobierno de España abre la puerta a la industria cultural sostenible del Arte, en línea con la iniciativa de la Comisión europea de liberar todo su potencial creativo para ser uno de los motores de crecimiento económico en Europa

Las Industrias Culturales, concepto acuñado por Theodor Adorno y Max Horkheimer, hacen referencia a un conjunto de sectores encargados de la creación, producción, exhibición, distribución y/o difusión de servicios y bienes culturales, tales como el arte, el entretenimiento, el diseño, la arquitectura, la publicidad, la gastronomía y el turismo.

El Libro Verde de la Comisión Europea lanzó en 2011 el debate para «liberar el potencial de las industrias culturales y creativas», reconociendo oficialmente la importancia económica y social de este sector.

Desde el decenio de 1990, en la Unión Europea las industrias culturales y creativas (ICC) han crecido de forma exponencial en cuanto a creación de empleo y aportación al PIB. El desafío de la globalización y el advenimiento de la era digital ofrecen nuevas e importantes oportunidades para el desarrollo de estas industrias y pueden mejorar su potencial de creación de crecimiento y de empleo, que en gran medida sigue sin explotarse.

En efecto, se necesitan inversiones estratégicas para que las industrias culturales y creativas dinamicen la diversidad cultural, la cohesión social y territorial, el crecimiento y el empleo, así como incrementar la oferta de contenidos audiovisuales europeos. Además, el sector creativo contribuye en medida importante al desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, generando un efecto multiplicador de la riqueza y el desarrollo. Es imprescindible, pues, crear un mercado único de contenidos y servicios en línea, poner en práctica medidas específicas para fortalecer el papel de las industrias culturales y creativas como catalizadoras de la innovación y del cambio estructural, reunir a los agentes a los niveles regional, nacional y europeo y crear nuevos productos y servicios generadores de crecimiento y empleo.

En Europa, el sector cultural desempeña un papel clave y esta economía creativa fundada en el saber sirve de atracción para los ciudadanos, las empresas y las inversiones, muy especialmente a las personas cualificadas y creativas. Las industrias culturales creativas son importantes impulsoras de la innovación económica y social en otros muchos sectores y convierten a los profesionales de la cultura en motores de la sociedad del conocimiento y en la fuente del desarrollo y de la armonía social.

Estimulando la creatividad e innovando para mejorar los procesos de distribución y producción, estas industrias desempeñan, en la Unión Europea, un papel principal en el fomento de la diversidad cultural y lingüística, del pluralismo y de la cohesión social y territorial, pero también en la democratización del acceso a la cultura y en la promoción del diálogo intercultural.

Por este motivo, se estiva necesario mejorar la calidad normativa de las reglamentaciones europeas que se aplican a las industrias culturales creativas en materia de educación, propiedad intelectual, de competencia, de fiscalidad y de innovación.

De entre todas las industrias creativas culturales, la industria del Arte presenta varias ventajas para convertirse en motor de la economía europea:

  • El Arte es un bien y un servicio cultural, presente en el ámbito público y privado, que impulsa la producción y consumo en los sectores primario, secundario y terciario y que se presta a movilidad transfronteriza
  • Está formada por bienes materiales (muebles e inmuebles) e inmateriales, que se conjugan a la perfección con las tecnologías de la información y de la comunicación en la sociedad del conocimiento
  • El sector industrial genera un empleo de mayor calidad y estabilidad en relación al sector servicios que resiste mejor los periodos de recesión económica
  • La revalorización de las obras de arte se produce gracias a inversiones a largo plazo que configuran un modelo de crecimiento duradero y sostenido en el tiempo, que sobrevive a la muerte de los propios autores
  • Se integra en la economía globalizada como un bien de valor singular. La capacidad creativa en el Arte aumenta el valor añadido de las exportaciones y atrae inversión extranjera directa a los países donde se exhiben las obras de arte
  • Tiene una naturaleza dual, generando un doble beneficio: económico y social; acrecienta la cohesión social, económica y territorial de los países y contribuye a la formación de una sociedad reflexiva y madura que ama el conocimiento y la paz
  • Es sostenible, porque la producción y consumo de arte no contaminan el medio ambiente, ni suponen una sobreexplotación de los recursos naturales que contribuya al cambio climático.


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